lunes, 30 de septiembre de 2024

Días Quebrados

 El día se quiebra en susurros apagados,

la noticia cae como plomo en las manos.

Cáncer, murmuran, como si con la palabra

llegara el invierno eterno que nadie esperaba.


Es una guerra que no pedimos librar,

batallas de agujas, de noches sin paz.

Te vemos luchar, fuerte en la tormenta,

pero el enemigo avanza, nos acecha, nos tienta.


Días pasan, el tiempo se deshace,

el cuerpo se cansa, el alma se parte.

Tus ojos aún brillan, esperanza frágil,

pero la sombra crece, lenta y ágil.


Nos aferramos a ti, entre lágrimas y fe,

soñando que el dolor algún día se irá.

Pero el cáncer es ladrón, nos roba en pedazos,

y cada despedida es un silencio más largo.


Y cuando al fin te lleva, cruel vencedor,

nos deja vacíos, llenos de dolor.

Tu risa, tu voz, el eco de tu ser,

se convierten en recuerdos que no saben volver.


Las familias quedan rotas, fragmentos dispersos,

abrazando la ausencia, llorando en silencio.

El cáncer nos arranca, nos desgarra en dos,

y nos deja aquí, solos, pidiendo perdón.



-Este poema está dedicado a mi madre, Lourdes Correa, quien perdió la batalla contra el cáncer en 2016. Su fuerza, su amor y su lucha siguen viviendo en mi corazón, y su ausencia es un eco que nunca se desvanece.

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